Desde hace más de 10 años, el consumidor tiene libertad de cambiar de empresa comercializadora de electricidad. Con ello, se puso fin a un régimen casi cerrado en el cual dependiendo de la zona de residencia teníamos ya “adjudicada” la empresa que nos iba a cubrir el servicio eléctrico.

Pero ¿Cómo hacerlo? A pesar de los años, a diferencia de otros mercados como el de las telecomunicaciones, el cambio es más complejo, empezando por la existencia de dos tipos de estructura de precios, la tarifa regulada (ahora denominada PVPC), precio cerrado que no varía entre las distintas y otra, libre, con un precio que como su propio nombre indica se determina “libremente” entre la empresa y el consumidor que lo contrata. Se puede optar por cualquiera de ellas y cambiar no sólo de empresa sino de forma de tarifa en cualquier momento, del mercado regulado al libre e incluso y viceversa, del libre volver al regulado.

La luz en Castilla, también tiene este tipo de posibilidades.

Cambios sencillo y con derechos para el consumidor

Realizar un cambio es sencillo, tan sólo es necesario comunicar su intención al nuevo comercializador y firmar el nuevo contrato de suministro. La empresa contratada se encarga de todos los trámites del traslado. Para buscar un mayor éxito en la liberalización del mercado eléctrico actualmente cuando ya se ha realizado el cambio, ni el comercializador de último recurso original ni ninguna otra empresa comercializadora de su mismo grupo empresarial podrán realizar contraofertas al consumidor en el plazo de un año, cumpliéndose siempre una serie de principios:

– El consumidor tendrá derecho a elegir libremente la empresa comercializadora.

– En caso de acogerse al PVPC ésta será una comercializadora de referencia.

– El comercializador podrá pertenecer o no, a elección del consumidor, al mismo grupo empresarial que la empresa distribuidora.

– El consumidor podrá elegir cualquier modalidad de contratación.

– El contrato de suministro que se formalice con el comercializador de referencia tendrá un contenido mínimo determinado legal y reglamentariamente.

Contratar una tarifa regulada (PVPC)

Tengas un contrato libre o no, puedes optar por volver a una tarifa PVPC o mantenerte en la misma pero cambiando la empresa en la que te van a facturar (no el precio, ya que siempre es el mismo). Para ello, se debe cumplir estos puntos:

– El consumidor podrá realizar el cambio de comercializador sin coste alguno el cual debe finalizar en un plazo máximo de 21 días.

– Siempre se podrá volver al PVPC aunque haya optado por alguna de las modalidades de contratación alternativas al mismo.

– El consumidor tendrá derecho a ser atendido en las solicitudes de nuevos suministros y en la ampliación de los existentes en condiciones no discriminatorias.

– Asimismo, tendrá derecho a recibir la liquidación de la cuenta después de cualquier cambio de comercializador de electricidad, en el plazo de 42 días como máximo a partir de la fecha en que se produzca dicho cambio.

Posibilidad de cambio de modalidad indexada a fija

¿Nos interesa un contrato indexado asumiendo el riesgo de estar expuesto a las variaciones del mercado? La respuesta no es sencilla  pero, actualmente, se podría decir que acostumbra a ser positivo. Para poder entenderlo mejor es necesario conocer el origen de los precios de la energía.

Si vives en el pais Vasco lo mas probable que te interese esta información, de igual manera si vives en otras comunidades.

¿Nos interesa un contrato indexado asumiendo el riesgo de estar expuesto a las variaciones del mercado? La respuesta no es sencilla  pero, actualmente, se podría decir que acostumbra a ser positivo

En la contratación  a coste fijo la comercializadora  prevé los precios futuros de la energía y aplica unos factores de riesgo para protegerse ante subidas no previstas. Cada comercializadora tiene sus métodos pero una de las referencias es el mercado de futuros  en el que se puede comprar la energía con hasta dos años de antelación. Hay que tener en cuenta que el precio de la energía es muy volátil.

En líneas generales  el precio fijo tiende a ser muy conservador, por lo que si nuestra posición  prima el reducir costes, no será la solución más adecuada. En definitiva una factura indexada hoy en día resulta más ventajosa teniendo en cuenta que el riesgo a que se dispare el precio es bajo y el potencial de ahorro es alto.

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